Dec 26, 2006

Bajo las escaleras

La semana pasada hubo maratón de películas en casa de Gaby (dos películas al hilo). La primera que vimos fue Ríos de Color Purpura 2, una película que trata sobre un grupo de fanáticos religiosos idiotas que, basándose en una leyenda sobre un tesoro escondido, drogan a un grupo de monjes para convertirlos en un ejercito Spidermans. El máximo punto de la película viene cuando un monje es perseguido por un policía sobre las azoteas de varios edificios. La persecución es interesantísima, el monje brinca entre edificios, derriba paredes e incluso resiste balas. Estoy seguro que es un fuerte golpe para los budistas ¿a poco sus monjes pueden hacer eso?

Pero la película realmente interesante se titula Under the Stairs (o como la traducción mexicana nos indica, Detrás de las Paredes). Esta maravilla del séptimo arte es una mezcla entre Mi Pobre Angelito, unos padres sadomasoquistas (con disfraz de cuero y todo) y un conjunto de monstruos-zombies que habitan debajo de las escaleras.

La brillante historia va más o menos así, un negrito necesita dinero para salvar a su madre cancerosa (lo que nos explican cuando le dicen "una operación podría salvarla, pero no tenemos dinero"). El negrito decide hacer lo más lógico y robar la casa del dueño del ghetto. Corte al hogar del ricachón. El negrito y un amigo suyo están rompiendo la puerta cuando un perro enorme los ataca, empiezan a correr de una manera super cómica (así como en: Mi Pobre Angelito es cómico, osea: sin ninguna gracia) y por fin logran detener al perro en un cuartito. Mientras investigan la casa se dan cuenta de que hay ruidos y zombies y demás (como en cualquier casa). Al pasar algunos minutos llegan los dueños y al descubrir que la puerta ha sido forzada meten al perro y le dan ordenes de "Matar" (chan chan chan). Siguen unos cuarenta minutos (que se sienten como quince horas) de persecuciones "super cómicas" por la casa. Después de montones de muertes idiotas el negrito conoce a una morrita y le dice que escapen pero la niña no le hace caso y se queda en la casa. Al regresar al ghetto nos damos cuenta que el negrito logró robar dos monedas de oro con lo que puede pagar la renta por varios años y pagarle la operación a su mamá (porque como todos sabemos la lucha contra el cáncer es muy económica). Desgraciadamente no pude ver el final porque me tenía que ir, pero antes de irme alcancé a oir el siguiente intercambio:

Negrito: "No mamá, tengo que regresar a la casa, la niña necesita mi ayuda. Ya hice un mal, ahora tengo que hacer algo bueno para compensarlo"
Hermana del Negrito: "No puedes ir, las cartas dicen que te vas a morir"
Negrito: "Alguien tiene que detener a esos hombres, y ese alguien soy yo"

Como me fastidian las películas con niños super sayajines que pueden detener a dos adultos que cuentan con grandes cantidades de armas de fuego y una legión de zombies.
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