May 20, 2007

Sun Tech Days

Como me da mucha flojera relatar de manera extensa y detallada los Sun Tech Days voy a utilizar un enfoque de frases. Voy a poner una frase que a mi gusto resume la conferencia o evento al que me estoy refiriendo y quizás pongo un poco más de detalles para que no quede muy fuera de contexto.

Primero durante el registro, ya con mi gafete impreso y con una playera de Sun:
Gordo: ¿Por qué empezaron el registro? No les den nada hasta que den las siete y media.
Chavo de registro: Pero ya son las siete y media.
Gordo: No, faltan tres minutos.
Durante la conferencia de apertura hay una sesión de demostraciones técnicas:
Británico: ¿Alguien puede poner mi laptop en el proyector?
Presentador: Por feivor, alguien puedei poner lei laptop
(Silencio incómodo)
Británico: Mejor hay que seguirle con lo demás.
Unos momentos después entramos a las conferencias. Las primeras dos no fueron muy buenas, y además cancelaron la de vmWare que me interesaba. La parte más baja fue:
Rynatt: Oye, mejor vamos a salirnos para ir a comer ¿no?
Yo: Sí...
De regreso de la comida entramos a una conferencia sobre el JDK que acaba de ser convertido en Open Source.
Británico: Al reclutar las compañías valuan mucho el trabajo en un proyecto open source. Y no me refiero sólo a Java, podría ser Linux o algún otro...
Después de eso hubo una plática sobre arquitectura orientada a servicios. Aparentemente Sun está apostándole mucho a esta tendencia porque hubieron varias conferencias de esto.
Yo: Oye ¿tú entendiste algo de la conferencia?
Después vino una conferencia en la que nos dieron retos de programación, consistían en decir qué imprimiría un programa
Yo: La suma de 12345 + 5432 es 19999.
(Silencio largo)
Yo: Ahhh... no, momento...
La última conferencia estuvo impresionante en cuanto al factor wow. Nos enseñaron una aplicación que se veía increible, pero desgraciadamente al ver el código:
Chinita: Bueno, podemos ver que aquí este código... hace... mmm... bueno lo que acabamos de ver...
En el camino de regreso José Luis (quien me llevaba al Centro Banamex y de regreso a casa de mi tía) me fue platicando sobre las chivas y el américa y el football. Como no me gusta mucho y no estoy muy enterado practicamente sólo interveniá con monosílabos como "aja", "ahh", "ohh". Al llegar a la casa salió mi tío a saludarnos
José Luis: Ayer que fui por Francisco como que tenía pena y no hablaba, pero hoy sí que estuvimos platicando del football.
El día siguiente también fue de muchas pláticas. Al terminar la primera conferencia nos platicó el expositor:
Chinito: Disculpen que no traiga nada para regalarles. Lo que pasa es que el control de exportación considera que las cosas que traemos son juguetes.
Luego sucedió algo que sólo sucede en México, terminando la comida, como a las 2:00 p.m. Rynatt me dice que ya se tiene que ir, porque quiere ver el partido del Cruz Azul.
Yo: ¿A qué hora empieza?
Rynatt: A las seis, pero con el tráfico apenas me da tiempo de llegar
La siguiente conferencia fue la más padre a la que yo jamás haya asistido. El británico nos mostró unas cosas que llaman Sun Spots
Británico: ¿Qué es un Sun Spot? Una computadora sin mouse, sin teclado y sin monitor. Bueno... Eso suena bastante inútil.
Pero resulta que se comunican entre sí, tienen funciones parecidas a las del control del Wii y pueden hacer muchísimas cosas más, como funcionar como un mouse en un escritorio totalmente en 3D. No se puede expresar en un blog, tienen que verlo.

Por último hubo otra conferencia de retos de programación.
Conferencista: La solución correcta es (solución). Creo que nadie la tuvo bien ¿verdad?
A la salida, me di cuenta de los efectos que tiene el tráfico sobre la gente por dos cosas que pasaron.

Mientras esperaba a que llegaran por mi el segundo día, me di cuenta de una maniobra de dudosa legalidad que hacían con mucha frecuencia: para ahorrarse un poco de tiempo la gente entraba al estacionamiento del Centro Banamex, pagaban los $15 de estacionamiento y salían por el otro lado.

Después casi me atropella un tarado que se subió a la acera para evitar un camión. Ni siquiera se dignó esperarse a que me moviera, me pitó y aventó el coche.

Esto me llevó a pensar ¿qué tal si privatizan los caminos en la ciudad de México? Tranquilizaría a la gente, con lo que serían más eficientes y además sería un excelente negocio, yo con gusto hubiera pagado $15 por despetarme a las ocho en lugar de a las cinco.
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