Jun 9, 2007

Del Creador de Telas Alfonso

Mientras venía de regreso de Plaza las Américas me fijé en un camión de tintorería que aparentemente estaba realizando una entrega. Lo único que hace diferente a este camión de los demás es el nombre de la compañía escrito en una puerta utilizando letras grandotas: Klean Member's

Para aquellos (pocos) lectores de mi blog que no tengan un inglés fluido (seguramente por su enfoque académico a otros lenguajes más ricos como el Setswana) les traduzco el nombre de la empresa: [Tintorería] del Miembro Limpio.

Mientras llegaba a mi casa estuve pensando qué tipo de organización sería esta. El dueño, obviamente, debe ser muy pulcro con sus herramientas, en especial al limpiar su martillo. Esto me llevó a la pregunta obligada ¿qué hace un servicio de tintorería con un martillo?

Al resultar inútil esta última línea de pensamiento tomé otro enfoque y comencé a pensar cómo serían las entrevistas de trabajo. Imagino al dueño con un traje negro sentado frente a un escritorio:
¿Así que desea ser un miembro de nuestra organización? Me gustaría que supiera que aquí tenemos mucho cuidado con la higiene de nuestros trabajadores. Como diría Calderón, nos gusta que estén con las manos limpias, por lo que tendrá que abstenerse de juegos de manos.
Eso lo dirá levantando las cejas con una sonrisa alentadora de bienvenida.

Al recoger la ropa para llevarla a la tintorería el repartidor le sugeriría a la señora (cincuentona, adinerada) que pase a la parte de atrás del camión para ver su pieza (ella lo sigue). Por supuesto, la pieza va ser muy bien colgada.
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